viernes, 4 de marzo de 2011

Guramento Trinitario

Antecedentes



En 1801, Toussaint Louverture llega a Santo Domingo y proclama la abolición de la esclavitud en nombre de la República Francesa. Poco después, Napoleón envió un ejército que sometió toda la isla y la gobernaron durante unos meses. Los negros y mulatos nuevamente se alzaron en contra de estos franceses en octubre de 1802 y finalmente los derrotaron en noviembre de 1803. El 1 de enero de 1804 los vencedores declararon a Saint-Domínguez como la república independiente de Haití Incluso después de su derrota a manos de los haitianos, una pequeña guarnición francesa permaneció en Santo Domingo. La esclavitud fue restablecida y muchos de los emigrantes colonizadores españoles regresaron. En 1805, tras coronarse emperador a sí mismo, Jean-Jacques Dessalines invadió, llegando a Santo Domingo tuvo que retirarse ante un escuadrón naval francés. En su retirada a través del Cibao, los haitianos saquearon las ciudades de Santiago y Moca, matando a la mayoría de sus residentes e iniciando dos siglos de animosidad entre los dos países.
Los franceses gobernaban en la parte oriental de la isla, hasta que fueron derrotados por los habitantes españoles en la Batalla de Palo Hincado el 7 de noviembre de 1808 y la rendición definitiva de Santo Domingo el 9 de julio de 1809, con la ayuda de la Marina Real Británica
Las autoridades españolas mostraron poco interés en su colonia restaurada, y el siguiente período se recuerda como España Boba. Este desinterés por la colonia de Santo Domingo, se debió a la Guerra de la Independencia Española y al proceso independentista en muchas de las colonias españolas en América. Otro pretexto por el desinterés en la colonia fue el agotamiento de todas las riquezas de la misma, también esta tenía poco estímulo para la producción de riquezas y bienes.
Los grandes ganaderos como el terrateniente Pedro Santana llegaron a ser los líderes en el sureste, donde la ley del "machete" gobernó por un tiempo. El ex lugarteniente y escritor José Núñez de Cáceres declaró la independencia de la colonia llamándolo Haití Español el 1 de diciembre de 1821, solicitando la admisión a la República de la Gran Colombia


Invasión y ocupación haitiana

Debido al poco apoyo internacional, a tan sólo nueve semanas más tarde de que Núñez de Cáceres declarara la independencia, las fuerzas militares de Haití dirigida por Jean Pierre Boyer ocuparon el país.
Desde que Boyer tomó posesión de la parte este de la isla, dispuso una serie de medidas, con el propósito de asegurar su unificación. Una de las medidas fue la abolición de la esclavitud, que benefició alrededor de 8 mil esclavos. Pero aunque logró liberarlos, los obligó a permanecer en las parcelas de tierra, para que trabajaran las tierras de los esclavistas, tratando así de conciliar sus intereses económicos, políticos y sociales. Internacionalizó los mecanismos jurídicos y políticos, dividiéndolos notablemente en diversas unidades, también impuso la medida de representatividad de las poblaciones por electores en diversos niveles y la puesta en vigencia del código civil francés en toda la isla. Impuso el servicio militar, restringió el uso de la lengua española, y eliminó las costumbres tradicionales, como las peleas de gallos. Reforzó la percepción de sí mismos de los dominicanos en que eran diferentes a los haitianos en "idioma, raza, religión y costumbres nacionales." También desarrolló en gran plenitud el nuevo modo de producción agrícola, el cual se hizo dominante en toda la isla como la principal actividad comercial y económica.
Sin embargo, este también fue un período que terminó definitivamente con la esclavitud instituido en la parte oriental de la isla.
En 1827 se da una situación crítica para el gobierno, debido a que los ciudadanos se opusieron rotundamente a pagar impuestos, que fue una de las medidas decretadas por Boyer, quien apeló luego al recurso de emitir papel moneda, iniciándose así un proceso de devaluación del gourde haitiano, que era la moneda oficial en ambos lados de la isla. Al mismo tiempo esta situación aumentó el descrédito internacional del gobierno de Boyer. Ante esta situación, muchos sectores empezaron a conspirar contra el gobierno dictatorial de Boyer, formándose así grandes protestas y nuevos movimientos integrados por pequeños campesinos, los cuales no tenían medios ni interés en desarrollar renglones mercantiles regulares, ya que no tenían mano de obra, ni recursos financieros. También se formaron muchos sectores de la clase poderosa de la isla.
A principio de 1830, muchos comerciantes habían sido explotados, y por esa razón, muchos de éstos solo producían para el mercado lo imprescindible para procurarse algunos artículos manufacturados provenientes del exterior. Una de las medidas más fuerte del régimen fue la prohibición a todos los dominicanos, de dedicarse al intercambio comercial, ya que sólo podían mercadear las personas de origen extranjero, los ciudadanos de origen haitiano y los representantes de casas comerciales internacionales. El dominicano que quisiera dedicarse a dicha actividad debía juramentarse como ciudadano haitiano. Con esta medida, la reacción de todos los dominicanos no se hizo esperar, incrementándose aún más los movimientos conspiradores contra Boyer. Otro hecho importante con el cual se iniciaron los planes de independencia, fue el enfrentamiento que tuvo la Iglesia Católica contra el gobierno de Boyer, ya que éste confiscó los terrenos y bienes de la Iglesia. También el choque directo con el Arzobispo Pedro Valera, repercutió en toda la población, la cual vio en estas y otras medidas un conjunto de prohibiciones de sus derechos políticos, económicos y sociales, así como sus derechos humanos; con la limitación de la celebración de las fiestas religiosas, la prohibición de los juegos de gallos y de azar, obligatoriedad de las labores agrícolas, no uso del español en los actos y documentos oficiales, cierre de la universidad, reclutamiento militar de todos los jóvenes y pago de los impuestos, fueron medidas que contribuyeron a la revuelta contra el gobierno haitiano.


Juan Pablo Duarte, un pequeño burgués con pensamientos liberales traza la pauta para independizar la parte oriental de La Española del dominio haitiano.
Juan Pablo Duarte era joven, educado, un auténtico nacionalista, y el hombre que ayudó a dirigir e inspirar la Guerra de la Independencia de 1844. Duarte, junto con varios liberales dominicanos fundó una sociedad secreta en 1838 llamada La Trinitaria. Fue nombrada así porque sus nueve miembros originales se habían organizado en tres grupos. Cada grupo iba reclutando adeptos, mantenimiento estricto secreto, con poco o nada de contacto directo entre sí, con el fin de minimizar la posibilidad de ser detectados por las autoridades haitianas. Rápidamente iban llegando muchos reclutados al grupo, pero fue descubierta y obligada a cambiar su nombre a La Filantrópica. Sin embargo, continuaron conspirando contra los haitianos.
En 1843, la revolución tuvo un gran progreso: los trinitarios se unieron al partido liberal haitiano que derrocó al presidente Jean Pierre Boyer. Sin embargo, los Trinitarios que participaron en el derrocamiento llamaron la atención del sustituto de Boyer, Charles Riviere-Hérard. Hérard encarceló algunos Trinitarios y obligó a Duarte a abandonar la isla. Mientras estuvo exiliado, Duarte buscó apoyo en Colombia y Venezuela, pero no tuvo éxito. En diciembre de 1843, los rebeldes le pidieron a Duarte que regresara, ya que tenían que actuar con rapidez porque temían que los haitianos se dieran cuenta de sus planes de insurrección. En febrero de 1844, como Duarte no había regresado (por enfermedad), los rebeldes decidieron tomar medidas de todos modos con el liderazgo de Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella, y Pedro Santana, un rico ganadero, que comandaba un ejército privado de peones que trabajaban en sus tierras.
El 24 de febrero de 1844, los principales miembros de La Trinitaria, se reunieron esa noche clandestinamente en casa de Francisco del Rosario Sánchez, para acordar y dejar listo los planes y poner fecha de inmediata a la independencia. El 25 de febrero, ya todos los planes estaban listos para ser ejecutados, por lo que de inmediato fueron despachados los correspondientes emisarios hacia las diversas regiones del país, con el claro propósito de dar a conocer las decisiones tomadas por el grupo que se reunió clandestinamente en casa de Sánchez.
El 27 de febrero de 1844, los rebeldes, liderados por Sánchez tras la ausencia de Duarte quien había pedido a su hermano Vicente Celestino dar apoyo en su lugar, tomaron la Fortaleza Ozama en la capital Santo Domingo. La guarnición de Haití, tomada por sorpresa y aparentemente traicionada por uno de sus centinelas, se retiró. Otro grupo de insurgentes, liderados por Matías Ramón Mella llegaron hasta la Puerta de la Misericordia donde Mella tiró el legendario Trabucazo de la Independencia, concomitantemente Sánchez inmediatamente escucha el disparo, izó la nueva bandera dominicana gritando todos al unísono el lema ¡Dios, Patria y Libertad!. La independencia ya no se podía negar y después de muchas luchas, la República Dominicana había nacido. Se había establecido una forma de gobierno republicano, en un pueblo libre que rechazaba cualquier imposición extranjeras, y que, a través del proceso de votación, podría dar lugar a una democracia donde todos los ciudadanos, en teoría, eran iguales y libres.
Otros intentos de invasión (1844-1856) En los próximos días, todos los funcionarios haitianos habían salido de Santo Domingo. Tomás Bobadilla Briones, un jurista conservador que había participado en la anterior resurreción, encabezó la junta provisional de gobierno de la nueva República. El 14 de marzo, Duarte finalmente regresó después de recuperarse de su enfermedad y fue recibido con celebración.
Durante los siguientes años, las fuerzas militares de Santana continuaron defendiendo la República contra todos los ataques haitianos, derrotándolos en las batallas 19 de marzo, 30 de marzo, El Memiso, y en Puerto Tortuguero. A principios de julio de 1844, Duarte fue instado por sus seguidores para llevarse el título de Presidente de la República. Duarte estaba de acuerdo, pero sólo si se hacía por medio de elecciones libres. Sin embargo, las fuerzas militares de Santana tomaron Santo Domingo el 12 de julio de 1844, y se declaró gobernante de la República Dominicana. Santana, luego, mandó a Duarte, Sánchez y Mella a la cárcel.
El 6 de noviembre de 1844 una Asamblea Constituyente redactó una constitución, basada en los modelos de Haití y Estados Unidos, que establecía la separación de poderes y controles legislativos sobre el ejecutivo. Sin embargo, Santana incluyó en el mismo artículo 210, el cual le concedió un poder ilimitado durante la actual guerra contra Haití. La guerra continuó durante todo septiembre y noviembre de 1845 donde los haitianos fueron derrotados en las batallas La Estrelleta y Beler. Santana se mantuvo como presidente hasta 1848, cuando perdió las elecciones. Cuando el presidente haitiano Faustin Soulouque atacó la República fue derrotado en las batalla El Número y Las Carreras.

La Independencia de República Dominicana.

Independencia de la República dominicana

La Guerra de Independencia Dominicana le dio a la República Dominicana su independencia de Haití en 1844. Antes de la guerra, toda la isla La Española había estado bajo el dominio haitiano durante 22 años cuando Haití ocupó el nuevo estado independiente llamado Haití Español en 1822. Después de los esfuerzos hechos por patriotas dominicanos para independizar el país del dominio haitiano sobrevinieron una serie de batallas que sirvieron para consolidar la misma (1844 a 1856). Los haitianos hacían ataques incesantes para volver a dominar la recién creada República, pero con resultados fallidos.